
Quizás pienses que estoy exagerando. Sin embargo, desde una perspectiva crítica y profunda, sí, el dinero no es aquello que brinda la verdadera libertad. Es cierto que el dinero puede crear condiciones que te liberen de trabajos forzosos o situaciones difíciles al proveer sustento financiero. No obstante, ¿qué ocurre si lo pierdes? La riqueza es frágil y puede desaparecer por múltiples circunstancias: una mala inversión, una crisis económica, un accidente inesperado. En cambio, el conocimiento es una herramienta que permanece contigo, es inmune a las pérdidas externas y puede ser la base para reconstruir tu vida una y otra vez.
Desde una edad temprana, aprendemos o nos inculcan que la educación es el camino al éxito financiero, lo cual es muy posible, aunque no siempre esté vinculado a un título académico como quieren hacer creer. Más bien, la verdadera libertad radica en lo que hacemos con lo que sabemos. Dado que el conocimiento es poder, es este poder (de hacer cosas) lo que realmente nos libera.
El sistema y sus percances
Se nos han infundido enfáticamente a competir, sobresalir o destacar sobre otros, pero pocas veces sobre nosotros mismos, todo es reducido a cumplir objetivos (en muchos casos, superficiales, es decir, que no tienen trascendencia para uno mismo, sino solo para otros), a estudiar para ganar exámenes y así tener una buena calificación, a tener un certificado que supuestamente nos brinde más oportunidades de relucir, pero, la verdad es que si el conocimiento no es adquirido a conciencia, puede resultar siendo un proceso incompleto que al final solo denotará algo de desorientación frente a nuestras verdaderas aspiraciones, o nuestros sueños.
¿Cuánta gente no vive infeliz solo por hacer lo que toca (o le tocó) y no lo que debió hacer para cumplir sus sueños? No se trata solo de voluntad, sino de poder en un sistema que a veces es injusto.

El trabajo y el conocimiento
Es claro, que hay que trabajar de alguna forma para obtener el dinero del sustento, pero, ¿realmente es necesario estudiar para trabajar y por ende ganar dinero? Hay muchos ejemplos de grandes personajes que decidieron hacer empresas dejando la academia a un lado, y aun así, nunca fue sin conocimiento, ellos se apropiaron de algún conocimiento para surgir (o entre otras cosas, como expandir sus relaciones interpersonales o recibir algún apoyo), es por ende, que el conocimiento es lo que nos da la herramienta que nos impulsa a obtener el dinero, no es el dinero en sí. El estudiar nos permite desarrollar mejor la capacidad de pensamiento, brindando mejores oportunidades de subsistencia. Es por ello que es el conocimiento lo que nos hace libres, no el dinero.
Lamentablemente, todo va acoplado a un sistema, estudias, obtienes algún certificado y luego buscas trabajo para obtener experiencia, emprendes o haces cualquier cosa para ganar el tan anhelado dinero, y parece que todo es cuestión de dinero, pero no es así, pues “no solo de pan vive el hombre”. Mucha gente anda vacía, aunque tengan el dinero para vivir bien. Solo los superficiales viven la vida pensando solo en dinero. ¿De qué te sirve tener ese dinero que tanto necesitaste y haber hecho lo que tanto has querido si después no te sentiste realizado? O peor aún, no puedas gozar de ese dinero por algún problema de salud o cualquier otra situación compleja. Y es que hay algo mucho más valioso que el dinero, y es el tiempo, pero eso es tema para otra reflexión.
La integridad y el conocimiento
La integridad del ser humano es también parte fundamental para ser libres, esta nos prepara para el adquirir poder adecuadamente, pues en algún momento podría ser necesario hacer uso de un buen carácter con el fin de tomar una importante decisión que resultaría crucial para uno y/o como para otros. El conocimiento va más allá de fines prácticos, tiene que ver con aquello que nos hace sentir mejor (no en el sentido superficial de sentir las emociones, sino, el saber experimentar o despertar esas emociones), razonar mejor y actuar mejor para con nosotros y nuestro alrededor, con el fin último ser mejores personas, es por ello, que los principios éticos y morales deberían ser los que guíen la razón y no la avaricia (amor solo al dinero), que al fin de cuenta se dice que es la raíz de los males de la humanidad.
Pero el dinero no es malo en así, el querer dinero tampoco, es solo este enfoque, es percibir las cosas materiales por encima de lo intangible, mucha gente es feliz viendo una bella flor que nunca vio antes, mientras que para otras eso sea insignificante, pero es por el poco conocimiento de la naturaleza y la vida misma, muchos viven sin ser conscientes de ello, no saben que entre tanto espacio y materia es un verdadero prestigio el hecho mismo de vivir a pesar de sus infortunios.
El conocimiento es poder
Ya entendiendo que el dinero no es malo, es correcto afirmar que, el dinero en este mundo, si nos da independencia, esa libertad de hacer lo que queramos, la cuestión es que debemos definir qué y como hacer para conseguirlo (de forma correcta), lo cual nos puede esclavizar o simplemente obligar a cumplir ciertos trabajos.
Por ende, no podemos esperar a tener dinero para ser libres, porque la libertad no está asociada solo a tener dinero, va implicado en saber como conseguirlo, y eso mis queridos lectores se logra con el conocimiento, el saber conocernos para hacer eso que nos place sin que esos trabajos sean solo una obligación, sino parte de uno mismo, es entonces, como el conocimiento nos podrá brindar la capacidad de obtener dinero de forma óptima y por ende el ser libres también en el aspecto material. El conocimiento nos podrá dar la fortaleza incluso para aguantar dificultades en ese proceso.
Conclusión
El sistema es el que obliga a ver el estudio (conocimiento) como un paso para un empleo o el fin último de tener dinero, sin embargo, estudiar es la acción que nos lleva a comprender realidades, va más allá de un certificado académico, es aprender para saber, para llevar unos conocimientos al plano real y llevar aplicaciones, para brindar soluciones a los problemas del mundo actual (algunos de esos problemas causados por el hombre no educado), para explicar los fenómenos de la naturaleza, para ser íntegros, para ejercer el raciocinio que nos caracteriza como seres humanos, para dominar nuestras emociones y poder así alcanzar la libertad que no se consigue solo con dinero sino siendo seres de grandes y buenas convicciones.
Ese conocimiento que necesitamos puede estar en Dios y las maravillas de la naturaleza, puede tenerlo alguien más, estar en un libro, en alguna página web, en alguna parte (el colegio, la universidad, etc.) o simplemente estar tan cerca de ti y no te has percatado. Es importante, entonces, tener en cuenta que el conocimiento nos hace libres.


